tal vez mi tortura sea creerte tan mía,
tan dueño de cada rincón de tu cuerpo,
tan esclavo de tu labio,
tan propiedad de tu sexo,
tan obligado a entregarme a tus caprichos
que jamás voy a encontrar en libertad alguna
ni en nadie que se entregue a mi ,

nada como mi vicio de vos

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